En la oficina el día tiene bordes: se entra, se sale, alguien te ve trabajar. En casa esos bordes no existen. FocusSea es una herramienta gratuita para quien teletrabaja o trabaja por cuenta propia: mide las horas que cuentan de verdad, te pone al lado a una persona real en videollamada mientras trabajas y convierte los proyectos en objetivos con una fecha límite real.
Funciona en el navegador, no hay nada que instalar. La cuenta solo hace falta si quieres entrar en una franja de coworking.
El salón es la oficina, la cocina es la pausa, el sofá es la reunión. Nadie pasa por tu escritorio, así que nadie nota que te paraste hace veinte minutos. Y está la parte de la que casi nunca se habla: si trabajas solo, no tienes compañeros. No hay nadie al lado que, simplemente por estar ahí, te mantenga en la tarea.
El resultado típico es un día larguísimo con muy pocas horas reales dentro, y la dificultad de decir "he terminado" cuando la oficina no cierra nunca porque es tu casa.
Es la versión digital de algo antiquísimo: trabajar al lado de alguien. Se llama body doubling, y para quien trabaja desde casa en solitario suele ser lo único que reactiva una mañana atascada.
Gratuito hasta tres sesiones a la semana. El calendario de franjas se ve sin registrarse: la cuenta solo hace falta cuando entras de verdad en una franja, porque al otro lado hay una persona real. Hay que tener 18 años.
FocusSea no cuenta las horas frente al escritorio: cuenta horas ponderadas. Al final de cada sesión puntúas tu concentración del 1 al 10, y el tiempo se pondera en consecuencia: minutos × concentración / 10. Si eres autónomo probablemente sea el argumento más concreto de toda esta página, porque es la diferencia entre horas facturables de calidad y horas dispersas entre notificaciones y cosas a medias.
En la app este número no lo estimas: sale solo de cada sesión registrada, y se convierte en tu objetivo diario y semanal.
FocusSea también nació para estudiantes, pero tiene un modo Trabajo que cambia el planteamiento: los Exámenes se convierten en Objetivos (proyectos, sprints, certificaciones, entregas) y el Expediente se convierte en Proyectos — medias ponderadas por horas, no por créditos universitarios, así un proyecto de 60 horas pesa lo que merece frente a uno de 5.
El resto del día es temporizador de 25/50/75 minutos, 7 sonidos ambientales, mapa de calor anual y estadísticas por franja horaria — todo ya dentro de la app, sin necesidad de repetirlo aquí.
El calendario se ve sin registrarse. Si prefieres empezar en solitario, puedes entrar ahora mismo como invitado, sin cuenta y sin correo.
Abrir el coworking →No. La cámara es recomendable, porque es lo que hace real la presencia de la otra persona, pero no es obligatoria. Las llamadas no se graban en ningún caso.
Tras 75 segundos de espera arranca una sesión con un compañero virtual, declarado abiertamente como avatar. Existe para que no se caiga la sesión que habías planificado: el ritual (objetivo en voz alta, 25 minutos, cierre) es el mismo.
No para el temporizador, los sonidos, los objetivos y las estadísticas: entras como invitado y lo usas todo. Solo para entrar en una franja de coworking, donde al otro lado hay una persona real. El calendario y el número de personas conectadas se ven igualmente sin registrarse.
Si trabajas desde casa y echas de menos algo en una herramienta así, escríbelo aquí: lo leemos todo. Puedes quedarte en el anonimato o dejar tu correo si quieres respuesta.
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